Consultas de todas las materias en el mismo número
Al mismo WhatsApp llegan un despido sin liquidar, una custodia, un accidente de tránsito y la constitución de una sociedad. Alguien tiene que leerlas todas para saber quién debe atender cada una.
CRM con IA para firmas de abogados
Centraliza las consultas que llegan por WhatsApp, tu web, Instagram y campañas. Un agente de IA pregunta de qué materia es el caso, hace cuánto ocurrieron los hechos, si ya hay un proceso abierto y en qué ciudad, descarta con cortesía lo que tu firma no lleva y agenda la consulta de valoración con el abogado del área.
Quien busca abogado escribe con urgencia y casi nunca a una sola firma. El problema no es que falten consultas: es que llegan revueltas, sin filtrar y a la hora en que el equipo está en audiencia.
Al mismo WhatsApp llegan un despido sin liquidar, una custodia, un accidente de tránsito y la constitución de una sociedad. Alguien tiene que leerlas todas para saber quién debe atender cada una.
La consulta gratuita es la puerta de entrada, pero buena parte no es viable o no pertenece a las áreas de la firma. Cada una se lleva media hora del abogado más caro del despacho.
Sin saber qué pasó, hace cuánto, si hay proceso abierto y en qué ciudad, no hay cómo decir si el término sigue vivo, si la firma es competente para llevarlo o si vale la pena la valoración.
Entre diligencias, traslados y despachos, nadie responde en el momento en que la persona escribe. Cuando hay tiempo para contestar, la consulta ya la tomó otra firma.
Se envía la propuesta y ahí queda. El despacho no sabe cuántas hay abiertas, por cuánto, desde cuándo ni quién debía hacer el seguimiento.
La información del caso vive en el chat personal, en un cuaderno o en la cabeza de quien lo atendió. Si esa persona sale de la firma, se va con la relación y con el historial.
No es un chatbot que reparte respuestas legales: es el CRM donde queda cada consulta, la conversación que la clasifica por materia y el seguimiento que sostiene la propuesta de honorarios hasta la firma del poder.
El agente identifica si el asunto es laboral, de familia, penal, civil o corporativo y recoge el relato básico: qué ocurrió, cuándo, si hay proceso en curso y en qué ciudad. El abogado abre la ficha sabiendo de qué se trata.
La consulta de familia entra al embudo de familia y se asigna al abogado de esa área; la corporativa, a la suya. Nadie tiene que repartir a mano lo que llegó durante la audiencia de la mañana.
El agente ofrece los espacios reales de la agenda del abogado, reserva la cita y envía el recordatorio con los documentos que debe traer. La valoración jurídica la hace siempre el profesional; el agente solo organiza el encuentro.
Cada propuesta enviada es una oportunidad en el embudo, con su monto, su fecha y su etapa. Ves cuáles siguen sin respuesta y cuáles llevan una semana quietas antes de que se enfríen.
De la búsqueda en Google a la firma del poder, con cada consulta registrada, clasificada y asignada.
Búsqueda o anuncio
Google, Meta Ads, tu web o una referencia
La persona escribe por el canal que tiene a mano
Agente de IA
Responde al instante, también mientras hay audiencia
Clasifica el caso
Materia, hechos, antigüedad, proceso abierto y ciudad
Filtra
Descarta con cortesía lo que la firma no lleva
CRM
Contacto y caso creados con la consulta completa
Abogado de la materia
Asignado por área, sede o carga de trabajo
Valoración y contratación
Cita agendada, honorarios propuestos y poder firmado
Recoge lo que el abogado necesita saber antes de la primera reunión y deja el caso clasificado en el CRM. La valoración jurídica siempre la hace un profesional.
Agente de IA
En línea · responde al instante
Buenas, me despidieron la semana pasada y no me pagaron la liquidación. ¿Ustedes ven eso?
Lamento lo que pasó, sí llevamos casos laborales. Para que el abogado del área lo revise: ¿cuánto tiempo llevabas en la empresa, te entregaron carta de terminación y en qué ciudad fue?
Lo que queda escrito en el CRM
Caso clasificado y valoración agendada con el abogado laboral
Da igual por dónde llegue el interesado: la conversación, el historial y la oportunidad quedan en el mismo lugar, a la vista de todo tu equipo.
Automatizaciones
Se configuran una vez y corren sobre cada consulta nueva, aunque el equipo esté en diligencia.
Antes de ocupar la agenda de un socio, el agente recoge materia, hechos, antigüedad, ciudad y si hay proceso abierto. Lo que no corresponde a las áreas de la firma se marca y se responde con cortesía.
Laboral, familia, penal, civil o corporativo: cada consulta se asigna al abogado de la materia en el mismo momento en que queda clasificada, y el equipo recibe el aviso.
El agente ofrece los horarios libres del abogado sobre Google Calendar u Outlook, reserva la cita y la confirma. Nadie termina con dos reuniones cruzadas a la misma hora.
El día antes se recuerdan hora y lugar y se pide traer lo que sustenta el caso: contrato, carta de terminación, registro civil, historia clínica o lo que aplique según la materia.
Si la propuesta enviada no tiene respuesta, el sistema retoma a los pocos días para resolver dudas y saber si la persona sigue interesada, antes de darla por perdida.
Cada caso nuevo genera una tarea de revisión con fecha, para que ninguna consulta se quede sin respuesta profesional dentro del plazo que defina la firma.
Quien preguntó hace meses y no contrató sigue en la base. Segmentas por materia y ciudad y vuelves a escribirle cuando la firma abre un área o cambia algo que le sirve.
No es un chatbot suelto ni un CRM al que hay que pegarle herramientas: es el ciclo comercial completo, del primer mensaje al cierre, en un solo lugar.
Todo tu ciclo de ventas. Un solo lugar. Crea el agente que lo hace funcionar en 1 minuto.
Casos concretos de una firma de abogados y qué hace PushLeads en cada uno.
La persona escribe a medianoche contando su problema. El agente recoge materia, hechos, fechas y ciudad, y descarta con cortesía lo que la firma no lleva. A la mañana siguiente el socio revisa solo las consultas que sí pueden ser caso, con la información delante.
Una firma con laboral, familia y corporativo tiene un embudo por área y un agente que sabe distinguirlas. Cada consulta entra al embudo correcto y se asigna al abogado responsable, con su historial completo en la misma ficha.
Después de la valoración, la propuesta queda como oportunidad con monto y etapa. El sistema recuerda hacer seguimiento a los pocos días y la firma ve en el embudo cuántas propuestas están abiertas y desde cuándo.
Empresas que ya venden con nosotros
Equipos de marketing y ventas que centralizaron sus canales y hoy atienden, segmentan y venden con agentes de IA.












Un solo plan, una sola plataforma. Sin módulos aparte ni integraciones que mantener.
Es el sistema donde queda registrada cada consulta que recibe la firma: de qué materia es, qué ocurrió y hace cuánto, en qué ciudad, qué abogado la atiende y en qué punto va —valoración, propuesta de honorarios o contratación—. Un CRM jurídico se diferencia de uno genérico en que su embudo sigue el ciclo de captación de un despacho y no el de una venta de producto. Es un CRM de clientes y consultas, no un gestor de expedientes ni de actuaciones procesales.
No, y está diseñado para no hacerlo. El agente recibe la consulta, pregunta lo necesario para clasificarla y agenda con el abogado. No emite conceptos, no interpreta normas ni opina sobre si un caso se gana. La valoración jurídica la hace siempre un profesional de tu firma.
Le indicas qué áreas lleva tu firma y qué debe preguntar en cada una. El agente identifica en la conversación si el asunto es laboral, de familia, penal, civil o corporativo, recoge los datos mínimos de esa materia y crea la oportunidad en el embudo que corresponde.
Sí. Defines los criterios de la firma —materias que no llevas, ciudades donde no operas, hechos demasiado antiguos, cuantías mínimas— y el agente descarta con cortesía lo que no encaja, dejando el registro en el CRM por si más adelante cambia algo. Así la agenda de valoración se llena solo con consultas que pueden convertirse en caso.
Sí. Conectas Google Calendar u Outlook, defines la disponibilidad de cada abogado y el agente ofrece horarios reales, reserva la cita y envía el recordatorio con los documentos que la persona debe llevar. Si el abogado bloquea una audiencia en su calendario, ese espacio deja de ofrecerse.
Las conversaciones y las fichas viven en tu cuenta y el acceso se controla por rol: un abogado puede ver solo los casos que le corresponden y no toda la base del despacho. Conviene configurar al agente para que pida únicamente lo necesario en el primer contacto y deje el detalle sensible para la reunión con el profesional.
Como toda consulta queda registrada con nombre, contraparte y materia, puedes buscar en el CRM antes de aceptar un caso y ver si esa persona o esa empresa ya pasó por la firma. La revisión y la decisión son del abogado; el CRM aporta el historial completo para tomarla.
No hay integración nativa con software de despachos ni con sistemas de consulta de procesos. PushLeads cubre la parte comercial: la consulta, la clasificación, la valoración agendada, la propuesta de honorarios y la contratación. Lo que necesites llevar a tu gestor de expedientes se puede mover por API o exportando contactos.
Alrededor de un minuto para tenerlo respondiendo. Le das el nombre de la firma, cargas las áreas de práctica y la información pública que puede compartir, y defines qué preguntar y cuándo transferir la conversación a una persona. Después lo sigues afinando —tono, preguntas de filtro, criterios de descarte— sin empezar de cero.
El agente de PushLeads no presta asesoría legal ni emite conceptos jurídicos. Su función es recibir la consulta, recoger la información del caso, filtrar lo que no corresponde a la firma y agendar con el abogado. Cualquier valoración, concepto o estrategia jurídica la hace siempre un profesional habilitado de tu despacho.